El crédito al consumidor ha resurgido recientemente, con un nuevo crecimiento del 5,7% en los créditos pendientes. Para el deleite de las agencias de crédito y los bancos, este tipo de préstamos está atrayendo a muchos consumidores. Por lo general, el crédito no siempre es un resultado fácil, especialmente para quienes son reacios a asumir un compromiso financiero. Pero, ¿por qué pedir un crédito al consumidor? ¡Averigua las respuestas!

¿Qué es el crédito al consumo?

El crédito al consumo o crédito de consumo es el tipo de crédito concedido a los individuos por una organización de crédito o una institución bancaria para pagar la compra de servicios y bienes como, por ejemplo, los enormes gastos en bienes de capital (equipamiento del hogar, vehículo…). Para los individuos, este tipo de crédito se opone al crédito inmobiliario. Este último se utiliza para pagar la compra de bienes raíces. En comparación con el crédito inmobiliario, el crédito al consumo se distingue por los montos de préstamo más bajos, un período de reembolso más corto y la naturaleza de las garantías solicitadas. En el caso de la financiación de bienes de capital, la distribución o la venta suele ser realizada por el vendedor del bien. En Francia, la mayor parte del crédito al consumo está gestionado por instituciones financieras especializadas y el procedimiento de venta se rige por métodos especiales establecidos para limitar los casos de sobreendeudamiento. A menudo se devuelve de acuerdo con un calendario que incluye pagos mensuales regulares.

¿Por qué contratar un crédito de consumo?

Dado que cada persona o cada hogar tiene sus propios proyectos y su propia capacidad de financiación, se puede elaborar una lista de necesidades, sin tener los medios para satisfacerlas. Emprender o continuar estudios que son demasiado costosos, decorar un apartamento con muebles nórdicos y de moda, adquirir un vehículo nuevo o usado para el transporte…, muchas personas y familias se enfrentan a situaciones casi imposibles de lograr sin el uso del crédito al consumo. Esta solución ayuda a muchas familias, aunque tiene un costo. Pero este costo puede extenderse por muchos meses o incluso años, dependiendo de la necesidad. Los plazos de reembolso comienzan necesariamente a partir del tercer mes en Francia.

¿Cómo se calculan las tasas de crédito al consumidor?

La Tasa de Porcentaje Anual de Cobro (APR) es como se llama la tasa de crédito al consumidor. Su especulación depende de la organización de crédito o institución bancaria que la practique, ya que incluye todos los gastos relacionados con el préstamo como: garantía, seguro y gastos de expediente. La tasa de crédito al consumidor para el año se calcula a partir de las tasas de solicitud, teniendo en cuenta la cantidad prestada, el período de pago y el importe del pago mensual. Obviamente, los consumidores que desean obtener un crédito al consumo están protegidos por una tasa máxima, que es la tasa de usura. Este tipo se fija en el 19,99% para los préstamos al consumo y los establecimientos que lo superan están expuestos a procedimientos judiciales.